
A punto de ser embargado, Jerónimo Lynch, dueño de la Funeraria Lynch, acepta la oferta de Isabel: un millón a cambio de fingir su muerte. Es el inicio de un nuevo negocio: fingir la muerte de personas que buscan una segunda oportunidad.
La Funeraria Lynch tiene un nuevo cliente, Emilio, quien desea escapar a su monótono matrimonio y a su obsesiva amante. Lynch, Isabel y Javier planean el falso suicidio. Pero Angela espera demostrar que su marido está vivo.